miércoles, 24 de abril de 2013

RUMOR CONTIGO



                            porque entre un labio y otro colorado
                           Amor está, de su veneno armado,
                           cual entre flor y flor sierpe escondida.
                                
                                                                                Luis de Góngora


Lo dijo el sol de abril
aquel libro goteando
sobre párpados cansados
de dónde sale toda esta alegría
no encuentra la fiebre este pájaro escondido
la mentira de la luz en los límites del beso
el poema recorrido por la sangre
hacia los sonoros pasos del alma
esos aullidos que terminan cuando el frío es gris
y dibujas la última palabra
naciendo de otros labios
la carta en el camino
cuidado con el gesto de la muerte
lo unánime está aquí
lo que arde es lo cautivo
los relojes blandos los pianos
saliendo de la tierra
y el tumulto del aire entre la sombra del día
qué río se define en este encuentro
qué certeza con lo nunca
qué bautismo con lo sido

cómo los minutos rompen
el hechizo
cómo la cadencia interminable de las luces
dicta el último sonido de las plantas
que crecen tan despacio

las sílabas en tu lengua
tan ocultas

las horas cayendo
sobre la extensión de tu infinito cuerpo

la afirmación de la noche
en esta música
contigo




Luis Llorente

jueves, 11 de abril de 2013

INCENDIADAS REPÚBLICAS VERANOS




Incendiadas repúblicas veranos que se han ido O
la luz que rompe desde el mar los signos quién
se esconde tras la puerta y la belleza de lo dulce O
la muerte que viene a enmudecerte qué paisaje
repite su nombre sobre toda la llanura O
el viento que muerde las esquinas cómo has visto
las pérdidas del tiempo sin la espesura de los animales O
la ruina que agita lo salvaje qué vértigo modifica
su ascendencia y recoge los frutos del corazón inmortal O
la historia que empieza en los rincones del eclipse cuánto
debe llover esta mañana para que me mires llorando O
los perros que aceleran las semillas del miedo dime el nombre
de las cosas que no tienen nombre O
los guantes que persiguen el sepulcro dónde has estado
todo este tiempo sin mí y por dónde has salido a la vida O
este canto que sangra y se repite hacia qué lado de la sombra
estalla el beso último de lo que nunca tiembla O
el águila que descifra otro lugar los bullicios los silencios
incendiados en el páramo la música eterna de tu rostro O
las sonámbulas agujas que se clavan en la carne la memoria
la muerte es todo en este espectro los cristales rotos O
las vencidas montañas que regresan en silencio y esperan otro
canto inmemorial o signo o llave de otra sombra O
el cáncer del crepúsculo y la memoria naciente de todo lo olvidado
el paso suspendido en la ceniza tu vientre acabándose O
quién ha vuelto a quitarse la boca para decir un poema
con los ojos


-
Luis Llorente
(De Nunca: libro de poemas radicales comenzado en 2011)

lunes, 8 de abril de 2013

PRIMAVERA NACIENTE



Se esconde el tiempo
en la abrigada música
que nos da la luz y la certeza.
Los signos ocultos
de la indomable primavera
vuelan y perfuman
este encuentro. Late
la luz de todo lo visible
y los labios tendidos sobre el rostro.
Aquí lo callado es permanencia:
han ardido los guantes del invierno
para entregar su llama
a los espejos dormidos de una nueva estación.
Música insalvable y acompasada muerte,
separado espíritu
de la memoria y de la fiebre. Miramos
el olvido: lo nuestro es este canto
hecho de luz, el hilo de las horas
sin descanso, el fulgor del río
al fondo de la ciudad y el viento
sobre la lluvia que ha dejado
de latir. Los pasos
recorren la retirada calma
de este día, un poema
trazando un paisaje sin condena
en la latitud de este silencio.



8-4-2013

miércoles, 13 de marzo de 2013

LA VENGANZA



Escribir una historia desatada
en los lugares del abrazo,
la canción submarina que nos sigue
y la fiebre de los días
que ocultan la venganza.
Salimos de un abismo
y entramos en otro. Nos oculta
la cadencia de la luz borrada
y filtrada en el espejo. Así podemos
mirar lo que no somos,
separarnos de la vida
desde otro mundo
más inmundo, repetir los gestos
de la noche como quien reniega
de su intento de suicidio.
La memoria sonámbula
de lo que una vez
fue manantial de alegría
y certeza en los pasos
insolentes. Ya no soy
el que fui, y orgulloso estoy
y me burlo de mí mismo
y sé que me acerco más al odio,
el odio de amar a quien contempla
su rostro perseguido por la luz,
su propia estampa equivocada,
su propia ruina.



12-3-2013

martes, 26 de febrero de 2013

LAS LEYES DEL AMOR


 
                            Cuando tú y yo estamos frente a frente
                            y una extensión desierta nos separa.
                                                     José Ángel Valente
      


El poema que surge
como lenta razón de lo existente.
Que abraza al mar,
que entrega sus sílabas
al dios de lo absoluto,
su música visible,
la cadena de luz que dora el tiempo.
La pulsación futura,
la levedad tan nuestra,
el secreto del amor y su belleza.
Los ocultos latidos
que dibujan el mundo.
(Celebramos la mirada
desde otra mirada).
La intimidad de los signos,
la certeza del azar:
qué desierto y qué vacío
nos une con la luz.
Hay un viaje de los cuerpos
que origina la memoria,
testimonio del deseo y su ceguera.
La música innombrable
como un tumulto sordo.
La ebriedad de la voz
predispuesta a la alegría,
los límites del miedo,
el color y las formas,
el temblor del último paisaje
que nos lleva a una luz mucho más pura.



Luis Llorente, Los laberintos del regreso (inédito)

jueves, 21 de febrero de 2013

EL DÍA ROMPE...



El día rompe
su última certeza.
Alguien ha visto
signos vacíos
en el silencio de la nieve,
trazados de una luz
amarillenta, hojas caídas
de un antiguo vuelo
que quiso ser
olvido. Aquí la mirada
es un beso ante las cosas:
todo lo que responde deja su ternura,
un accidente de la nada
que separa la voz de la memoria,
y la sola palabra
que fluye interrumpida,
y los gritos del sentido y del deseo.
El día rompe
su última certeza. Hay lugares
visitados de otra forma,
figuras desteñidas en la muerte,
otro nombre para decir
su equívoca presencia.



21-2-2013

martes, 19 de febrero de 2013

LLUVIA DE INVIERNO


 
un pasado de niños tristes bajo la lluvia
                                    Carlos Sahagún


Esta lluvia de invierno
qué aurora nos devuelve,
qué paso suspendido en la ceniza,
cuántos lugares
de invisible luz
fueron materia del canto
inmemorial, cuántas luces
de noche inmensa y de escondida
fiebre, dónde la última
resurrección:

el timón del pájaro
que lucha por morir,
el niño que mira lo innombrable,
la palabra que asciende
a otra palabra,
los tumultos de esa voz
que venía del sur
y nunca dijo nada,
las alas del insecto sin descanso,
el cuerpo del árbol
que agrietó la sangre,
la memoria de lo oscuro
entre tanta mansedumbre,
la lentitud del cuervo
cuando posa en el tejado.

Esta lluvia de invierno
qué labio pretende descifrar,
qué cítara suena
ahora entre estas sombras,
qué condición y qué desierto,
qué letanía
ante el mar de lo existente.

 

Luis Llorente
Los laberintos del regreso (inédito)