martes, 2 de julio de 2013

EN...



                                         bajo la ley del mediodía absorto
                                                                       OCTAVIO PAZ


En la ocurrencia sagrada de la noche. Y
los ojos que preguntan dónde mueres. En
la voz que se tensa sobre el río. Y
los huecos de la lluvia sonando en el silencio. En
las cansadas cuerdas del amor. Y
los párpados que abren la memoria. En
el sueño que colgaba del instante. Y
las letras de agua de tus manos. En
las inmensas despedidas que no nacen. Y
la abierta soledad del día. En
la tarde olvidada de los pájaros. Y
el campo que fluye y se remansa. En
las horas del cuerpo que inventó la luz. Y
el poema que nace en lo visible. En
la tela del reino de la fiebre. Y
el insomne que mira y que pregunta. En
el paso evaporado de tu nombre. Y
el grito absoluto en la penumbra. En
el amarillo páramo naciente. Y
la sangre sin dios de la libélula. En
la nube que recorre

un más antiguo cielo. Y
las pestañas del ángel. En
el límite oblicuo de la llama. Y
tu voz que es canto y permanencia.

martes, 4 de junio de 2013

LA MENTIRA DE LA LUZ



Son huellas en la nieve,
rastros que quedan
en la memoria escondida de la infancia,
coronados sonidos que se mueven
hacia días sin aliento, círculos de luz
que van cayendo
y lejos deshacen su sueño:
el límite de lo ilusorio
en lo real del instante,
la flor arrancada en la azul misericordia,
el engaño de la fruta y el secreto
páramo donde aprendiste a caminar
solo. La playa
donde un rostro
se alejaba de su sombra,
la ciudad donde miraste
el corazón de la tormenta,
el zumo del tiempo
servido en el temblor
de la derrota. Aquí la luz
te duele en el costado, te envuelve
y te sumerge en su desnuda transparencia,
y te lleva a otro reino
donde los días son historias
que nunca se cuentan.




31-5-2013

miércoles, 24 de abril de 2013

RUMOR CONTIGO



                            porque entre un labio y otro colorado
                           Amor está, de su veneno armado,
                           cual entre flor y flor sierpe escondida.
                                
                                                                                Luis de Góngora


Lo dijo el sol de abril
aquel libro goteando
sobre párpados cansados
de dónde sale toda esta alegría
no encuentra la fiebre este pájaro escondido
la mentira de la luz en los límites del beso
el poema recorrido por la sangre
hacia los sonoros pasos del alma
esos aullidos que terminan cuando el frío es gris
y dibujas la última palabra
naciendo de otros labios
la carta en el camino
cuidado con el gesto de la muerte
lo unánime está aquí
lo que arde es lo cautivo
los relojes blandos los pianos
saliendo de la tierra
y el tumulto del aire entre la sombra del día
qué río se define en este encuentro
qué certeza con lo nunca
qué bautismo con lo sido

cómo los minutos rompen
el hechizo
cómo la cadencia interminable de las luces
dicta el último sonido de las plantas
que crecen tan despacio

las sílabas en tu lengua
tan ocultas

las horas cayendo
sobre la extensión de tu infinito cuerpo

la afirmación de la noche
en esta música
contigo




Luis Llorente

jueves, 11 de abril de 2013

INCENDIADAS REPÚBLICAS VERANOS




Incendiadas repúblicas veranos que se han ido O
la luz que rompe desde el mar los signos quién
se esconde tras la puerta y la belleza de lo dulce O
la muerte que viene a enmudecerte qué paisaje
repite su nombre sobre toda la llanura O
el viento que muerde las esquinas cómo has visto
las pérdidas del tiempo sin la espesura de los animales O
la ruina que agita lo salvaje qué vértigo modifica
su ascendencia y recoge los frutos del corazón inmortal O
la historia que empieza en los rincones del eclipse cuánto
debe llover esta mañana para que me mires llorando O
los perros que aceleran las semillas del miedo dime el nombre
de las cosas que no tienen nombre O
los guantes que persiguen el sepulcro dónde has estado
todo este tiempo sin mí y por dónde has salido a la vida O
este canto que sangra y se repite hacia qué lado de la sombra
estalla el beso último de lo que nunca tiembla O
el águila que descifra otro lugar los bullicios los silencios
incendiados en el páramo la música eterna de tu rostro O
las sonámbulas agujas que se clavan en la carne la memoria
la muerte es todo en este espectro los cristales rotos O
las vencidas montañas que regresan en silencio y esperan otro
canto inmemorial o signo o llave de otra sombra O
el cáncer del crepúsculo y la memoria naciente de todo lo olvidado
el paso suspendido en la ceniza tu vientre acabándose O
quién ha vuelto a quitarse la boca para decir un poema
con los ojos


-
Luis Llorente
(De Nunca: libro de poemas radicales comenzado en 2011)

lunes, 8 de abril de 2013

PRIMAVERA NACIENTE



Se esconde el tiempo
en la abrigada música
que nos da la luz y la certeza.
Los signos ocultos
de la indomable primavera
vuelan y perfuman
este encuentro. Late
la luz de todo lo visible
y los labios tendidos sobre el rostro.
Aquí lo callado es permanencia:
han ardido los guantes del invierno
para entregar su llama
a los espejos dormidos de una nueva estación.
Música insalvable y acompasada muerte,
separado espíritu
de la memoria y de la fiebre. Miramos
el olvido: lo nuestro es este canto
hecho de luz, el hilo de las horas
sin descanso, el fulgor del río
al fondo de la ciudad y el viento
sobre la lluvia que ha dejado
de latir. Los pasos
recorren la retirada calma
de este día, un poema
trazando un paisaje sin condena
en la latitud de este silencio.



8-4-2013

miércoles, 13 de marzo de 2013

LA VENGANZA



Escribir una historia desatada
en los lugares del abrazo,
la canción submarina que nos sigue
y la fiebre de los días
que ocultan la venganza.
Salimos de un abismo
y entramos en otro. Nos oculta
la cadencia de la luz borrada
y filtrada en el espejo. Así podemos
mirar lo que no somos,
separarnos de la vida
desde otro mundo
más inmundo, repetir los gestos
de la noche como quien reniega
de su intento de suicidio.
La memoria sonámbula
de lo que una vez
fue manantial de alegría
y certeza en los pasos
insolentes. Ya no soy
el que fui, y orgulloso estoy
y me burlo de mí mismo
y sé que me acerco más al odio,
el odio de amar a quien contempla
su rostro perseguido por la luz,
su propia estampa equivocada,
su propia ruina.



12-3-2013

martes, 26 de febrero de 2013

LAS LEYES DEL AMOR


 
                            Cuando tú y yo estamos frente a frente
                            y una extensión desierta nos separa.
                                                     José Ángel Valente
      


El poema que surge
como lenta razón de lo existente.
Que abraza al mar,
que entrega sus sílabas
al dios de lo absoluto,
su música visible,
la cadena de luz que dora el tiempo.
La pulsación futura,
la levedad tan nuestra,
el secreto del amor y su belleza.
Los ocultos latidos
que dibujan el mundo.
(Celebramos la mirada
desde otra mirada).
La intimidad de los signos,
la certeza del azar:
qué desierto y qué vacío
nos une con la luz.
Hay un viaje de los cuerpos
que origina la memoria,
testimonio del deseo y su ceguera.
La música innombrable
como un tumulto sordo.
La ebriedad de la voz
predispuesta a la alegría,
los límites del miedo,
el color y las formas,
el temblor del último paisaje
que nos lleva a una luz mucho más pura.



Luis Llorente, Los laberintos del regreso (inédito)